Cómo dirigir una sesión de fotos profesional paso a paso
Una de las preguntas que más me hacen es qué le digo a una persona cuando se pone delante de la cámara, la realidad es que la mayoría de clientes no son modelos profesionales, de hecho, la mayoría llegan a la sesión con exactamente la misma preocupación:
«No sé posar.»
Y eso es completamente normal.
Mi trabajo durante una sesión no consiste únicamente en hacer fotografías. También consiste en guiar a la persona que tengo delante para que se sienta cómoda y pueda olvidarse de la cámara.
Las primeras fotos casi nunca son las definitivas
Durante los primeros minutos de una sesión suelo dedicar bastante tiempo a explicar cómo vamos a trabajar, no busco fotografías perfectas, busco que la persona se relaje.
Por eso muchas veces las primeras imágenes son simplemente una toma de contacto, es el momento en el que empezamos a generar confianza.
Utilizo referencias sencillas
En lugar de utilizar términos complejos intento explicar las poses de una forma visual.
Por ejemplo, una de las indicaciones que utilizo con frecuencia es imaginar que alguien tira suavemente de la cabeza hacia arriba mediante un hilo invisible.
Con una explicación tan simple conseguimos mejorar la postura sin que la persona tenga que pensar demasiado.
El cuerpo tiene tres ejes
Otro concepto que utilizo mucho durante mis sesiones es el de los tres ejes principales del cuerpo:
- Cadera
- Hombros
- Cabeza
Cuando estos tres elementos se colocan completamente alineados la fotografía suele resultar más rígida.
Por eso normalmente intento crear pequeñas diferencias entre ellos para generar una postura más natural y dinámica.
Las sonrisas no se fuerzan
Uno de los errores más habituales es intentar sonreír constantemente, cuando una sonrisa es forzada suele notarse inmediatamente.
Por eso muchas veces prefiero pedir a la persona que simplemente respire por la boca o que piense en otra cosa mientras hacemos las fotografías.
El resultado suele ser mucho más natural.
Una sesión de fotos es una conversación
Si observas una sesión real verás que paso gran parte del tiempo hablando, no porque sea necesario dar órdenes continuamente.
Sino porque la conversación ayuda a que la persona deje de pensar en la cámara, cuando eso ocurre es cuando empiezan a aparecer las fotografías más auténticas.
Fotografía profesional en Barbastro, Monzón y Huesca
Si estás buscando una sesión fotográfica profesional en Barbastro, Monzón o cualquier punto de la provincia de Huesca, mi forma de trabajar se basa precisamente en eso: ayudarte durante todo el proceso para que no tengas que preocuparte por posar ni por saber qué hacer delante de la cámara.
Porque una buena fotografía no depende únicamente de la cámara.
También depende de la confianza que se genera durante la sesión.








